lunes, 4 de abril de 2016

petraREV: Las incidencias

Si ha habido una constante en mi puesto de trabajo desde que comencé a traducir ha sido el pequeño trozo de papel que siempre hay al teclado de mi ordenador con su correspondiente bolígrafo. Si miras el escritorio de cualquier traductor, sobre todo si se dedica a la localización, con frecuencia encontrarás una herramienta similar, tal vez sea un folio rigurosamente blanco, tal vez un papel para reciclar o tal vez, si eres especialmente ordenado, un cuaderno. Al parecer, mientras traducimos siempre hay cosas para las que somos incapaces de encontrar una solución que nos convenza, por lo que lo escribimos con la esperanza de que cuando estemos más despejados podamos despejar la duda.

Muchas veces se diría que no hace falta nada más que escribir nuestra duda para que se resuelva. Parece que, al formularla en palabras, aunque solo sean dos, nuestra cabeza empieza a dar vueltas buscando una solución hasta que la encuentra, por la que con frecuencia al terminar la traducción, sin que haya hecho falta estudiar punto por punto todas nuestras dudas, las hemos resuelto.

Lamentablemente no siempre es así. A veces terminamos la traducción y el problema que nos planteaba sigue ahí, lo que nos obliga a tomar una decisión final. Con frecuencia, descubriremos que no somos capaces de resolver por nosotros mismos las dudas, lo que nos obligará a redactar una consultas al cliente.

Las consultas al cliente son una cuestión espinosa: a los traductores casi nunca les gusta enviarlas y a los clientes casi nunca les gusta recibirlas, pero hay ocasiones donde son inevitables. Por ejemplo, no encontrar una referencia (como el título de una publicación o una opción de software) obliga de manera inexcusable a consultar al cliente acerca del criterio que quiere seguir.

El proceso de consulta al cliente suele estar definido con precisión, ya que prácticamente todas las agencias de traducción dispone de una plantilla para registrarlas. No obstante, no siempre se registran adecuadamente y con frecuencia acaban en el trocito de papel del traductor que espera que, antes de que termine su traductor, averigüe algo que haga innecesaria la consulta.

En OpenTranslation hemos pensado varias veces en crear una herramienta que facilitase el registro de incidencias, pero nuestros prototipos han tenido escaso éxito, probablemente por el mismo motivo que tampoco lo tienen las plantillas de dudas. A nadie le gusta rellenar un extenso formulario (muchas veces con cerca de diez campos) para una duda que al final ni siquiera se enviará. Aunque se trate de datos sencillos (como la fecha, el nombre del archivo o el texto de origen), supone una pérdida de valioso tiempo y, además, interrumpe el flujo de traducción.

Parte del encanto de anotar una duda en un papel es su inmediatez. Basta con escribir un par de palabras para que al día siguiente sepamos rápidamente lo que nos motivó a escribirla. A partir de esta idea, hemos diseñado una nueva herramienta para gestionar las incidencias, término que hemos elegido para llamar a los motivos por los que solemos anotar algo en el papel.

La novedad es que el proceso es extremadamente rápido. Abrimos un cuadro de diálogo, pulsamos un botón y con solo escribir las pocas palabras que necesitamos hemos terminado. El resto de los datos se toman de forma automática. Si lo deseamos, podemos indicar la naturaleza exacta de la incidencia, entre las siguientes:
  • Duda de traducción
  • Referencia no encontrada
  • Solicitud de aclaración
  • Error en el texto de origen
  • Nota para revisión
No obstante, ni siquiera es necesario, ya que la opción por defecto «Duda de traducción» es suficientemente genérica como para abarcar cualquier motivo que nos dude a apuntarla.

Por supuesto, si nuestra herramienta se limitase a registrar las palabras, no nos sería mucho más útil que un trozo de papel pero, gracias a la magia de la informática, petraREV es capaz de combinar la escasa información que le hemos indicado para crear un informe completo.

Por ejemplo, sin contexto, podemos generar el siguiente informe:


No es muy completo, pero no está mal. Sin embargo, si lo combinamos con una traducción, resulta mucho más útil.





Con esta base, crear un informe que pueda enviarse directamente al cliente es cuestión de segundos. ¡Y si tenemos algo que comentar al revisor, la lista de notas para el revisor nos ayudará a asegurarnos de que no se nos olvida nada!

Estas son las funciones que hay por el momento. Actualmente trabajamos en que resulte mucho más útil sin sacrificar comodidad. Dentro de poco podremos cambiar el estado, realizar búsquedas y filtrar nuestras dudas.

¿Tenéis vosotros también un trozo de papel al lado de tu teclado? ¿Creéis que las categorías que hemos creado son suficientes o faltan? ¿Qué funciones os gustaría que tuviera esta nueva herramienta? Estamos esperando conocer vuestras ideas para que la próxima versión de petraREV sea mejor que nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada